miércoles, 11 de enero de 2012

Noticia: Encuentran al único hombre capaz de acabarse la comida de la casa del pueblo

La pasada madrugada fue descubierto en la localidad de Llosa de Ranes, el único hombre capaz de acabarse todo lo que le fue ofrecido para comer mientras estuvo sentado en la silla de la mesa del pueblo de su pareja. No es una leyenda, es cierto y es posible. Para los incrédulos, próximamente dará entrevistas para televisiones locales.

El hombre en cuestión es Juan Sanchis y tiene 30 años, es aparejador y va a casarse a finales de año con su novia de toda la vida. Fue ayer cuando, tras llegar al pueblo valenciano, la familia de ella les invitó a cenar en casa "¿os quedáis a cenar?" les preguntó el abuelo Anselmo, "os quedáis a cenar", sentenció el anciano sin dejarle contestar a su nieta, que les estaba diciendo que no, que querían descansar. La abuela comenzó a echar sin parar, como suele pasar en estos casos, comida en el plato de él sin dejar de decir "qué delgado estás, es que los de la capital no coméis nada", "¿comes bien?", "come un poco más". La señora le preguntaba si quería más, pero sin esperar respuesta le volvía a llenar el plato y/o a ofrecer nuevos alimentos.

"Hubo un momento que quise decir 'basta ya, por favor', pero no sé por qué continúe comiendo", declaraba el cebado de Juan. Fue la propia Merche, yaya de Pilar -esposa de Juan- la que llamó a los medios sorprendida. Cual ha sido la hazaña de este hombre que hasta la anfitriona se ha dado cuenta: "nunca me había pasado de quedarme yo con la alacena vacía, qué van a pensar los vecinos..."

Comentaba Pilar que "hubo un momento en que noté que Juan no podía más, le dije que no forzara, que era normal que se dejara cosas en el plato, sin embargo, al ser tan bueno y tan correcto, prefirió rebañar el plato para demostrar que estaba todo muy bueno... ahí cometió un error... pues mi abuela creyó que estaba desmayado y se levantó para traerle unas chuletas, que claro- ríe nerviosa- tuvo que acompañar de un par de huevos fritos..."

"Parecía una guerra de titanes -cuenta Anselmo- mi mujer sacando comida como si no hubiera mañana y el chaval comiendo para no quedar mal, a ver quien podía más y quien era más cabezón... ay, zagales..."

Juan continúa haciendo la digestión y Merche convencida de que el novio de su nieta se ha quedado con hambre. Se rumorea que ha ido al supermercado del pueblo de al lado, que es más grande, para comprar más cosas para la comida de mañana.

2 comentarios:

  1. Jajajajajaaj, qué bueno... brutal :P Eres de lo que no hay, y eso mola!
    Muakis. Nos vemos esta noche!

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  2. jajajajajajajajaja vaya telaaa, es posiblee

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