martes, 22 de octubre de 2013

Opinión: Doctrina Parot


Incluso los que se saltan los derechos de humanos tienen esos derechos, sean violadores, pederastas o terroristas: son para todos. La sentencia europea contra la doctrina Parot lo deja claro a partir de uno de los principios básicos del derecho: la no retroactividad de las condenas. No podemos endurecer una condena a posteriori, por muy terribles que sean unos crímenes, el Código Penal español era el que era cuando cada preso cometió su delito.

Uno puede estar en la cárcel 30 años, y sobre estos se aplican los beneficios penitenciarios. La explicación de por qué este máximo es muy sencilla, las penas no pueden cumplirse de forma simultánea -tal vez sí combinando con universos paralelos - así que se cumplen de forma sucesiva. Pero esto podía dar resultados injustos y atentaría al principio de proporcionalidad. Ejemplo: un condenado por muchos robos sin violencia acaba más años encarcelado que un homicida. Esto hizo que se establecieran dos límites: sólo se cumpliría el triple de la pena más grave, y ésta no podría pasar del treinta años. La ley contempló, tras una revisión en 1995, que en caso de varios delitos con fuertes condenas de prisión, los beneficios penitenciarios, como la libertad condicional, se contasen sobre cada delito por separado. Así, un criminal con tres penas de veinte años, obtendría su liberad condicional al cumplir las tres cuartas partes de cada condena: al cumplir quince años de cada una. Como da un total de 45, pasaría los 30 máximos en la cárcel.

Henri Parot, un sanguinario terrorista, salía en 2005 a la calle por los beneficios penitenciarios en lugar de en 2020, cuando terminaban sus 30 años. Así que como tenía dos packs de 30 años le aplicaron los beneficios sobre solo una de las penas en vez de sobre el máximo legal permitido y así mantenía su condena hasta el final. Entonces coló la trampa a pesar de que le aplicaron una ley que no existía cuando delinquió, pero ahora se están columpiando aplicando este carácter retroactivo a todos. Prosigo con mi opinión.

Estrasburgo ha eliminado este parche, pero eso no implica -como algunos IRRESPONSABLES proclaman- que los etarras saldrán a la calle tras pasar dos días en prisión. Los terroristas que ahora serán excarcelados no entraron antes de ayer: casi todos llevan 25 años en la sombra y ninguno ha cumplido menos de 20 años entre rejas. Por supuesto que es discutible si la pena es o no suficiente para pagar sus crímenes (dudo que algún día paguen por ellos, ¿cuanto vale una vida?). Pero no es discutible es que un Estado democrático sí debe cumplir la ley y los derechos humanos, pues no es una banda terrorista y no se rige por la venganza si no por la reinserción, que es el objetivo de la cárcel. De lo contrario, si nos regimos por la vendetta, ¿cuantos años vale la vida humana? ¿compensa con la pena de muerte, con la cadena perpetua? ni una ni otra caben en nuestra Constitución. Y aunque mañana entrasen en vigor no se podrían aplicar con efecto retroactivo para presos ya juzgados y condenados. 

Como decía al principio, incluso el peor criminal tiene derechos: “El condenado a pena de prisión que estuviere cumpliendo la misma gozará de los derechos fundamentales", lo dice nuestra Constitución y las leyes de cualquier democracia. Es más, artículo 9.3: "La Constitución garantiza el principio de legalidad, la jerarquía normativa, la publicidad de las normas y la irretroactividad de las disposiciones sancionadoras no favorables"

Artículo 7 de la Convención Europea de los Derechos Humanos: "No podrá ser impuesta una pena más grave que la aplicable en el momento en que la infracción haya sido cometida". Esto no es un ajuste de cuentas, el asesino tiene derechos aunque él no cumpla la ley, ley que los países deben cumplir. Si no estás de acuerdo con que somos un Estado democrático (y hablo de estados, no de afectados por las muertes) y no debemos actuar como una tiranía, no hay punto de encuentro contigo para hablar sobre la doctrina Parot (entre otras cosas).

3 comentarios:

  1. Muy bueno, no podía estar explicado mejor. No estamos en la selva, por mucho que odiemos a alguien, por muy hijos de **** que sean y les queramos muertos... no caigamos en lo mismo.

    Las leyes están para cumplirlas... si no... apaga y vamonos... y si están mal hay que cambiarlas. Que es el principal problema, que las leyes están fatal. Pero si no cumple la ley uno y entonces yo tp la cumplo... vaya ejemplo.

    Queremos jugar a ser dios y no somos nadie.

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  2. Es como si tuviéramos que excusarnos por respetar los derechos humanos y por no dejarnos llevar por los deseos de venganza. No querer reconocer el triunfo de la justicia y de la igualdad ante la ley no sé como calificarlo...

    Por muy repugnante que nos resulte ver a una etarra por la calle, tenemos que aceptar la decisión del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo. Por mucho que nos soliviante constatar la injusta certeza de que los asesinados por ETA no volverán y los asesinos acaban saliendo a la calle, no seríamos demócratas consecuentes si no aceptáramos la sentencia del TEDH. Es comprensible la indignación de las víctimas del terrorismo pero en democracia no es posible aplicar medidas con carácter retroactivo.

    Pero que nos tachen de pro-etarras a los demócratas me parece absurdo...

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  3. Totalmente de acuerdo. En un estado de derecho, ha de existir la reinserción sin distinción alguna. De lo contrario quedaría entredicha la Democracia como tal. Para nada simpatizo con ellos, pero he sido guardia civil y también he tenido problemas judiciales, empatizo con lo que creo que es democrático.
    Saludos.

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