
Nos llega a la redacción la increíble historia de Antonio, un hombre de 60 años que en su afán por hacerse con la tecnología de una vez por todas quiso enchufar el DVD sin la ayuda de su hijo, que ya lo daba por perdido.
La mujer, Carolina, le insistía en que eso no cabía "ahí", pero Antonio le repetía que había visto "al niño hacerlo mil veces, y tan complicado no puede ser". La hermana pequeña se reía aumentando la cabezonería del patriarca, "vosotras, que no tenéis sentido del espacio y la proporción..." Peleó, por su propio orgullo, con el reproductor durante horas para poder ver el documental del LD, sin darse cuenta de que el lector del Laserdisc estaba justo debajo.
Intentó un segundo asalto ya con las gafas puestas "es que sin las gafas no veo nada" increpó a su esposa antes de volver a ponerse manos a la obra. "Es que aquí sobran botones" farfullaba tratando de encajar el disco, del tamaño de un vinilo, en la pequeña ranura, "ahora lo hacen todo más complicado, pero si sé colgar un cuadro... no voy a saber enchufar esto..."
Cuando Juan, el hijo, cansado de oírle, llegó al comedor, descubrió a su progenitor viendo el documental... ¡había insertado los 30 centímetros de disco en la bandeja del DVD! ¡Y rebobinaba la película con el mando de la minicadena! Al acabar, cuando Juan fue a retirar el LD atascado, el padre sentenció "es que los aparatos de hoy en día no duran nada, mucha tecnología pero luego mira lo que pasa..."
me gusta mucho tu nuevo blog, enhorabuena!!!! ;)
ResponderEliminarCarol