Por suerte la investigación sobre la causa de tan horrible e irreparable daño ha llegado a buen puerto, lejos de la primera y sospechosa primera versión del incidente; fue el balón de Sergio Ramos, de aquella famosa tanda de penaltis contra el Bayern de Munich en semifinales de Champions, el que colisionó, en el aire y sobre la zona, con un Dodge Dart 3700 GT. El impacto con el automóvil provocó unas chispas que iniciaron el fuego.
Emilio Butragueño está encantado de recuperar el esférico. La familia de Luis Carrero Blanco por fin ha dado con el coche, que lo buscaba desde aquella mañana de diciembre de 1973.
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