El incidente ha ocurrido en Tomelloso y lo ha desencadenado una historia de amor no correspondido más. El muchacho, que ha alegado ante el juez enajenación mental transitoria, llevaba muchos años detrás de Laura y en su desesperación por lograr el esperado 'sí' se dejó llevar por la canción popular.
Sabedor de que a ella le gustan los garbanzos torraos -pese a saber que no es el tipo de chico que le gustan a Laura no se separa de ella- empezó hace unos días a echárselos por debajo de la puerta de su casa en mitad de la noche.
Cuando los vecinos vieron que no era una broma llamaron a la policía, que se llevó al acosador y rescató a la víctima del 'allanamiento de morada garbanzil'. Lo único que Laura acierta a decir es que el señor Saltor es "un freak y un gañán".
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