Hay mucho debate y análisis sobre porqué la sanidad en EEUU es tan absurdamente cara (respuesta básica: avaricia inhumana y corta de miras de poderosos intereses económicos unido a políticos marioneta y votantes aborregados). Aquí va un ejemplo real: un amigo fue hace unos días a NY. (Otro día comentaré el caso de un conocido que también fue y tuvo los problemas típicos para entrar -que si eres un terrorista, que si llevas jamón y como no sabes inglés te requiso el pasaporte y te obligo a pagar un dinero para devolvértelo... lo normal, vaya-)
El caso es que me dijo que fue a emergencias del hospital tras un intenso dolor de pecho. Sabía que lo más probable es que fuese un fuerte episodio de reflujo gástrico (había sufrido de eso durante un tiempo), pero era tan intenso que se asustó y quería que lo comprobasen.
Tras la visita preliminar del doctor, parecía ser simplemente reflujo gástrico, pero por si acaso (por miedo a una denuncia por mala práxis, más que por cuidado al paciente, como reconoció el doctor), le pidió toda una serie de pruebas adicionales. Tras las pruebas, le enviaron a casa. PERO…
Aunque tenía seguro completo (que en este país, como estoy descubriendo, no es para nada barato), aún tuvo que pagar $12.000 (y asume que su compañía de seguros cubrió unos $80.000).
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