Salía de una conocida discoteca levantina y fue a ajustarse el cinturón cuando el arma, que no tenía puesto el seguro, se accionó atravesándole la bala el empeine. La lesión puede tener consecuencias tan funestas como no poder volver a jugar más al fútbol.
El luso contó con la ayuda de un grupo de Erasmus, con los que estaba de fiesta, que supieron llamar a una ambulancia. Ricardo Costa, el zaguero ché amigo de Miguel, nos contaba que el portugués está muy deprimido: "ya había pagado el cubata y no llegó ni a probarlo"
Emery le ha llamado por teléfono en cuanto ha sabido lo ocurrido, ha prometido darle una nueva oportunidad.
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