Mantuvieron una acalorada discusión en la orilla, mientras Patxi insistía en que con una hora bastaba; los agentes defendían que son dos horas de digestión según reglamento. La madre del joven, que lo vio todo desde la terraza de casa y bajó (es sospechosa de haber llamado ella misma a la benemérita), increpaba que "si yo se lo vengo diciendo desde crío, ¡mínimo dos horas y media!"
Hoy nos han llegado noticias del abogado de Patxi: Urrutia está en libertad provisional y piensan ir a muerte en el juicio. La defensa del abogado consta de pruebas científicas que avalan que la digestión puede tardar hasta ocho horas en realizarse y que, mientras nos introduzcamos en el agua poco a poco sin notar cambios bruscos de temperatura, no es necesario guardar ningún tiempo mínimo. Se basa en unos estudios sobre la sangre.
La tarea de la juez que lleva el caso no será fácil, estamos ante uno de los casos más complicados desde que el mundo es mundo.
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